
Si las cosas no van bien, si no está cómodo con el rumbo de su vida o consigo mismo, si hay cosas que ya no disfruta de la misma manera que antes, si tienes problemas y no sabe la forma de resolverlos, es importarte ser honesto, y saber cuando es el momento de pedir ayuda; una alternativa es acudir a terapia psicológica.
A veces nos encontramos perdidos en un laberinto del que no podemos salir por si solos y necesitamos de esa guía para poder encontrar la salida y darnos cuenta de lo que pasa alrededor. Sin embargo en ocasiones no sabemos identificar este momento, si usted se encuentra pasando por alguna de las siguientes situaciones sería pertinente que se dé la oportunidad de buscar ayuda profesional:
¿Necesito un psicólogo?


1.- Si siente que ha perdido el control sobre su entorno y/o sus emociones, o si las decisiones no son suyas sino producto del control de otras personas y/o situaciones.
2.- Si siente que las emociones lo desbordan y escapan de usted sin poder detenerlas, si la rabia o el llanto lo invaden y no le permiten continuar y usted no encuentra una explicación o la manera adecuada para canalizarlas. Es momento de encontrar un freno, acudiendo a terapia.
3. Si repite patrones, errores y/o hábitos en cualquiera de sus relaciones, parejas, amistades, laborales, etc. Si termina cediendo constantemente a sus intereses por complacer a otros. O bien si intenta imponer sus ideas y termina frustrado cuando las cosas salen de su control.
4. En nuestra vida, pasamos por situaciones difíciles y dolorosas que nos marcan y nos dejan heridos: infancia sin cariño o alta exigencia, muertes o separaciones, enfermedades familiares terminales, abusos, problemas escolares, etc. Cada herida nos va marcando nuestra historia, y aunque no podemos borrar lo sucedido si podemos aprender y seguir adelante.
5. Baja autoestima y falta de aceptación, se ha vuelto su más duro juez y crítico, constantemente se impide hacer nuevas cosas por temor a equivocarse y siente que nadie lo va a aceptar.
Si usted ha pasado por situaciones similares o conoce a alguien que vive con alguno de estos síntomas, puede ser un buen momento para iniciar un proceso psicológico.